Latex

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Ella sabe

Fue en ese momento en el que ambos notamos que nuestros labios ya no eran ajenos, fue ese instante donde el corazón empieza esa carrera que es imposible detener por voluntad propia; cuando al notar que nuestras mentes dejaban de divagar y que lo siguiente era cerrar los ojos y olvidar al mundo, olvidar que antes pensábamos ¿y si me enamoro? Olvidar hasta que sabíamos tan poco uno del otro pero que nos interesaban los pensamientos más profundos de esa otra persona que estaba tomando nuestros labios, sin siquiera pensar que lo que hacíamos era tan único como el primer paso al amor. El amor crece y crece conforme la práctica de los besos, el diálogo, y el conocimiento de ese ser que nos robará tanto el sueño, pero en el momento en que notas que ese primer beso desencadena una serie de pasos, un algoritmo tan conocido pero que nadie sigue de manera racional. Es cuando olvidas vivir para ti, es el momento tan mencionado que más que gusto da miedo. Pero, si evitáramos el miedo natural, disfrutaríamos al máximo la felicidad que producen los besos del ser amado. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario